13.11.17

canciones que te salvaron la vida vol. iv

aquí está:
mi primera opción
que es mirar, en la oscuridad
y sentir
cuando arda

aquí está mi prima opción
que es buscar en la soledad
y sentirme así
así
así

y que arda.

7.11.17

ballotage

cuando salí del baño de su casa yo todavía pensaba que íbamos a ir al cine, de verdad. no me esperaba ni el vinilo de pj harvey ni el cambió lumínico del living, que se había vuelto cálido, como más suave. era evidente que ahí había una decisión estética, una puesta en escena que hablaba más de él que de lo que ahí estaba por ocurrir. y les juro, no estaba esperándolo, es decir: salí del baño y entendí todo pero, ey, yo hubiera podido ir al cine. no es que no quisiese conocer su casa, besarlo, caminar por el piso de madera en bombacha en busca de agua. no, todo eso estuvo bien. pero antes pensé otras cosas: una birra en algún bar, sentarnos en el balcón a contarnos cosas, cosas íntimas. mi mano rozándolo sin querer y con torpeza porque de otra manera no me sale. o cruzarnos en un recital y bailar cerquita con las luces en la cara y un montón de droga encima. en realidad no sé, ¿le gustará bailar? ¿andar en bici? ¿qué le habrán roto más, el corazón o la cabeza? hablamos un montón pero mirar al otro respirar agitado, reconocerlo en la oscuridad, olernos y no saber quiénes somos, eso es otra cosa. "¿a quién votaste"? le pregunté, teníamos apenas una sábana encima. me miró extrañadísimo pero, ¿quién hablaba de otra cosa en el 2015? mi ex novio solía decir que tengo la costumbre de preguntar muchas cosas. entendía que había algo de chequear el estado de la situación, corroborar concordancias, repensar diferencias, estudiar progresiones en nuestros gustos y comportamientos. siempre creí fundamental medir estos puntos de contactos y distancias, porque en rigor son las cosas que hablan de cada uno, de lo que somos; no me es menor. siempre necesité la tranquilidad de sabernos en el mismo barrio, militando las mismas consignas. cuando nos dejamos para siempre los límites se agudizaron, los márgenes de tolerancia se hicieron más finitos. probable consecuencia de la traición que fue para mí que las cosas terminasen como terminaron, del pánico a los otros, el miedo de quedar por fuera de mi zona segura, con los nuestros, con los que estaban conmigo y no con él o con ellos: los enemigos. o quizá fue la edad, el paso del tiempo, un poco de todo eso. le pregunté porque necesitaba saber, porque el instinto no me falla pero después de lo que aconteció me había vuelto una especie de felino arisco, miraba a todos con desconfianza. incluso a él, yaciendo desnudo sobre su cama y a sólo un momento de habernos dado un montón de placer. 
"a scioli", me respondió y algo adentro se aflojó. me recosté a su lado tranquila, en silencio, mientras  las luces de la calle caían sobre las ramas del árbol que asomaba por su balcón.

31.10.17

escribir, algunas cosas.

a veces pienso que ya no escribo porque estoy cansada; paso tantas horas con gente que no deseo que necesito otra cosa para apagar un poco la cabeza. mirar algo, charlar, dormir: otra cosa. nunca fui buena para entregarme ni a las rutinas ni a las obligaciones que son como desear pero al revés. trabajo, sin embargo, en el mismo lugar hace como seis años y cargo otros cinco con empleadores distintos. nunca me faltó nada, siempre pagué el alquiler y las meriendas que caprichosamente pude querer, en ese intento aspiracional de ser como el resto: elegir un café, lapicera, cuaderno y libro en mano y hacer lo propio. de verdad, nunca me faltó nada, es decir: tan mala, con eso de las obligaciones, no debo ser. supongo que eso de autopercibirme mal se lo atribuyo un poco a mis padres, quienes suelen devolverme un extrañamiento reprobatorio al respecto de las cosas que elijo para mi vida. yo querría decirles: tengo los impuestos al día, sobrevivo y seguiré sobreviviendo, no sé, creo que no hago las cosas tan mal como para que me miren así. nada de todo esto excusa el cansancio o la falta de ganas, claro. hoy por ejemplo: fue un día tranquilo, lleno de baches muertos en los que no quise o no pude escribir nada. "no quiero escribir acá", sentí, como si entregarme al teclado en mi escritorio fuera también revelarme un poco, dejar algo mío en este lugar tan hostil. algo de eso tendrá que ver con el bienestar, pensé. hubo un tiempo en el que no podía elegir, el dónde y el cómo sentir. escribía acá porque adentro me estaba rompiendo. porque el único canal de descarga que tenía era este. porque llorar llora cualquiera, pero la bola de diario en el pecho bien agarrada, bien atorada contra el esternón, no se traga ni se escupe: había que deshacerla de a poco y con calma, con dedicación. si hay algo que aprendí en estos casi tres años fue a ejercitar la paciencia, algo en lo que históricamente fallé. pertenezco a una generación que tuvo a bien desplazar el término estrés por el de angustia, que los más de nosotros queremos todo ya y ahora, acá y ahora. pero cuando se trató de aprender a vivir sin la persona que me acompañó una década entonces las cosas no podían ser de golpe, no podían ser ya. todo lo otro que pasó, sin embargo, se sintió bastante de golpe: las fotos en internet que lo mostraban en pareja, esas imágenes del terror con las que también tuve que aprender a convivir. su ausencia fue un golpe. acostumbrarme a dormir sin él, una caída libre al vacío. pero el tiempo pasó y cuando otrora fue aferrar los dedos para no morirme, porque realmente así se siente, ¿saben? o escribo o me muero, y no exagero, ahora elijo sentir que acá no, que ahora no. que mejor después, en casa, tranquila, con la luz de la tarde entrando por la ventana. y algo de todo esto tendrá que ver con el bienestar, blindado porque ahora lo que se está rompiendo es todo lo demás, una imagen posapocalíptica que nos entristece tanto a los nuestros. qué vergüenza estar bien en tiempos como estos, qué pudor que los días se me sucedan con calma. alguna vez leí en no sé dónde que cuando uno está bien no escribe. y yo pienso que quiero ser otra cosa, que lo que dé tiene que salirse de mí misma: "quiero escribir un poema que exprese mi pena y no hable de mí", atinó vicente. sé lo que soy, y porque lo sé también espero que las palabras así lo puedan. que cuando hablo del amor y el desamor también quiero hablar del mundo que nos aplasta, de este gran incendio de vidrios que es la realidad. hace mucho que no escribo, estoy cansada pero bien, y espero mantenerlo así. yo creo que es como dice silvina: crecer es pasar dos veces por el mismo lugar, sin que duela tanto. voy a intentar volver acá, entonces, pero un poco más entera.

18.10.17

en los tiempos de spotify

en la red social
en la que nos stalkeásemos
lo que estamos escuchando
te diría,
de una manera en la que entiendas
que te lo estoy diciendo a vos:

tus playlist no me dejan conciliar el sueño.
son perfectas.

ojala pudiese yo
hacer las listas que,
canción tras canción
te hicieran cerrar los ojos
en un sueño profundo
cálido,
perdurable.




25.9.17

la caja de fotos viejas

el otro día le mostré a ernesto
la caja de fotos viejas:
mi infancia en saavedra,
el fondo de la casa de mi abuela
que todavía resiste,
los domingos en los bosques de palermo
antes del divorcio,
veranos en san clemente
porque para ir más lejos no alcanzaba
mi papá delgado, con porra y camisas holgadas
mi papá robusto, delante de un paisaje
córdoba o mendoza,
la foto patriótica.

tengo muchas fotos de mi papá,
me las dio mi vieja apenas se separaron,
le explico a ernesto
"¿qué se hace con todo eso?" me pregunta
qué se hace con todo ese pasado
me pregunté siempre
a dónde se lo arroja
a una caja que atesoro desde niña
que voy llevando conmigo
mudanza tras mudanza

hay dos o tres actos de amor
necesarios para sellar lazos
mostrarte la caja,
con las fotos de mi niñez
bailar trap con los ojos cerrados
y las luces dándonos en la cara
salir a andar en bici, un sábado de sol

¿qué puente se puede armar
si no estás dispuesto a sostener las cuerdas
que te llevan de tu lado al mío?

no hicimos ninguna de esas cosas

¿estamos acaso,
cruzando distintos ríos?

también sé
que el miedo es un arma caliente

el amor como un puente, vos.
pero yo
cuatro paredes
inmensas
de ladrillos
tapándome
alrededor
mío
en el centro
mi nombre

¿nos estamos queriendo con honestidad?

¿nuestras aguas arriman
a la misma orilla?





13.9.17

amuleto

en algún lugar
encendido
tomamos algo
sin sentir nada
con los pies, al vacío
balanceándose en la calma
y más allá
en la ventana
los veo, que alegres
bailan
bailan frente a espejos
que en cada reflejo
me devuelven su mirada
y ven en mí
un sentimiento ambiguo
en lo más profundo
cada vez que te veo
cada vez que te veo
deseo que estés muerto
en algún lugar
vacío y frío
en algún lugar

bailan frente a espejos
en cada reflejo me devuelven su mirada
y ven en mí
un sentimiento ambiguo
en lo más profundo
cada vez que te veo
cada vez que te veo
deseo que estés muerto
muerto
en algún lugar
vacío y frío
en algún lugar
del lado oscuro
en algún lugar
vacío y frío
en algún lugar




8.9.17

escribí una cosa que se llama "yo sobreviví el invierno del 2015 gracias a esta canción" pero todavía no me animo a publicarlo



el amor como un fenómeno meteorológico
como un desastre natural
el amor como una casa, un hogar
enraizar

gritar: querido universo,
ya lloré un montón

el desamor como un vacío
después del huracán