8.6.26

valentín y las cosas

valentín sin barba parado en una esquina sonriendo

valentín buscando mi mano en el cine

valentín pasando su brazo canguro por encima de mi cintura

valentín girándome fuerte contra el vidrio

valentín y un par de promesas imprudentes

valentín y mis ojos vendados

valentín escribiendo un poema de amor en el tiempo equivocado

valentín y el sol desde su techo de madera

valentín de madrugada

valentín en un colchón sin sábanas

valentín y un amanecer en el río con las pupilas gigantes

valentín diciéndome te quiero en un lugar oscuro con luces brillantes en la cara

valentín bailando turro hasta abajo

valentín riéndose de mí borracha errándole a las palabras

valentín chasqueando los dientes

valentín mirándome desnuda con los ojos enormes

valentín diciéndome cuidado y yo besándole los párpados

valentín de espaldas en su cocina

valentín de espaldas en su cama

valentín de espaldas en mi cama

valentín de espaldas frente al mar

valentín y los domingos

valentín alzando a braulio con la sonrisa desplegada

valentín durmiendo como un bebé estresado

valentín riendo de golpe

valentín riendo chiquito

valentín manejando a velocidad por la ruta pampeana con mis manos adentro

valentín en el frío de junio

valentín transpirando

valentín sobre mi escritorio no pudiendo hablar, irreconocible

valentín llevándome al precipicio de las cosas

valentín y la pasta de campeón

valentín sabiendo exactamente todo

valentín queriéndome como nunca nadie

valentín con miedo yéndose

una

y otra

y otra vez

valentín agarrándome fuerte las manos mientras tiemblo de bronca

valentín con todo su cuerpo encima

valentín pidiendo perdón

valentín queriendo más

valentín desnudo sobre mi panza

valentín preguntándome cómo puede ser que te alboroten mis placeres

valentín oliéndome el cuello

valentín y la sed en los ojos

valentín esquivándome la mirada

valentín no diciendo

valentín sin miedo, yéndose para siempre.


19.9.25

primero fue una fiebre

a valentín.




primero fue una fiebre

de muchos días

una última tarde de frío

en una pieza cálida

a pasitos del cid campeador

un virus persistente

nos tendió una trampa;


un puente.


luego

un pacto,

la espuma de las olas

golpearon suave en la mesa de mi casa

brillaba

como un diamante cristalino

entonces la trampa fuiste vos;


un sendero en el bosque.


después vinieron los días

soleados, infinitos

la humedad de la isla

la dureza del asfalto

los excesos pegados en la piel

todo alrededor decía: frená

ahora la trampa estaba adentro;


la vertiente de una montaña.


enero trajo caos y virtud

te besé un ojo cuidado

cuidado me dijiste

todo lo que vino después fue

golpe tras golpe

17 días de oscuridad

y una certeza:

la trampa éramos nosotros


y un cardúmen de peces atrapados.


ahora nos miramos

a través de la mirilla

la distancia es la justa

para que nadie abra fuego

la justa

para que las balas peguen

donde tienen que pegar

no hay trampa

hay una trinchera

de cada lado

un pozo de tierra desde el que nos queremos

esperando

que ninguno apriete el gatillo.

1.3.25

tu amor es un pájaro muerto sobre el piso de la habitación

a braulio.


me acuerdo del momento exacto
en que rompiste
el último de nuestros acuerdos
afuera decían iba a llover
y el sol asomaba de tanto en tanto
la meteorología es una ciencia rara
que nos enseña
a siempre estar listos
a desconfiar
de quien cree poder
anticipar los movimientos de las nubes

el rechazo en el cuerpo se siente
como una boa constrictora
apretándome el pecho
la línea es fina, sutil
de tu mano abierta
de tus dedos suaves
rodeándome el cuello
a la aspereza
de un puño cerrado
contra todo lo que creí tener

silvina dijo una vez
que todo amor
es un amor que se ejercita
en la angostura de una cornisa
sobre un paisaje vacío
de 360 grados

quererte es un poco hacer
equilibrio
frente a un precipicio
con los ojos vendados
yo soy la que está en el borde
pero también soy el borde
el vacío debajo
y la mano que empuja

tus palabras son flechas que esquivo
mientras me balanceo
intentando no caer

al final del día me mostrás
una foto
de un pájaro muerto
una metáfora
de lo que hacemos por amor
escupir de la boca un animal descuartizado
sobre el piso de tu habitación

una ofrenda

tu mano abierta
mi cuerpo entero
tuyo,
de nadie
la angustia
la cornisa
el paisaje vacío
la caída libre
un pájaro muerto.

3.12.24

quise algo y lo tuve

una vez, dos, miles

debería ser suficiente

ahora, como dice anna gréki,
no sé amar si no es con esta herida en el corazón
esta herida en mi recuerdo 
entretejida como una red
si no es con esta herida

y gracias a ella.


20.10.24

dos panteras

la vida nos pone a prueba:

un animal cansado
yace sobre un colchón de hojas
que lo separa de la tierra,
lame su cuerpo herido
mientras cae la tarde a través de los arbustos.
observa todo lo que se mueve alrededor,
atrás, arriba, a los costados
desde su quietud obligada.

del otro lado de los ríos,
un departamento vacío, 
las paredes se llenan de agua
los electrodomésticos se rompen
el piso se eleva como hierba sobre tierra mojada
mientras desembalás cajas
que no armaste vos,
una tras otra.

el resto del tiempo te quedás quieta:
la única manera de avanzar, quieta
la única forma de cauterizar el corte.

un animal de ojos negros, enormes
como dos panteras
agazapadas entre los arbustos
del bosque tropical
uno más
que encuentra a su presa
suave, hinca los dientes
le hunde las garras, brillantes
y cuando ve la sangre brotar 
del pelaje
afloja, lento, la mandíbula
y se retira a la espesura de la noche.

la vida nos pone a prueba:

me entrego a vos
como un mamífero pequeño
te sigo de cerca por la tierra húmeda
                                        roja
te sigo también por el hambre
de esos ojos negros, enormes
dos panteras con sed,
por la herida abierta,
por tu cuerpo felino que se aleja
que me deja sola, entre las hienas
entre todas estas cajas sin abrir.

3.11.22

Para Emma, desde la eternidad, vol II

A propósito de todo,

me pareció ver el final

en una nevada soleada


te dije, hoy estuve todo el día triste

sin saber bien por qué

y vos me contestaste

frío, distante

como esquivando las respuestas

que estabas cansado y

que tal vez no volvías a casa


ya no hay nada inocente

en ninguna de nuestras palabras

ni en los nombres

de los que preferimos no hablar


el tiempo que sucede, mirá,

entre mi cara teñida de azul

mis manos vacías, abiertas

y todas las mentiras que dijiste,

perdura


así

como la distancia


de la noche que

me dejaste

a la lluvia

que me trajo de vuelta


entender

la tristeza

que me provoca

saber

que ahora

ahora


ahora

empieza

la despedida


correr a casa de vuelta

correr a casa

mis rodillas están frías

de correr por vos


de la noche que

me dejaste

a la lluvia

que me trajo de vuelta.

8.5.22

me obligo a ver cosas que se mueven


1.
tomamos algo
en algún lugar encendido
tomamos algo
sin sentir nada
con los pies al vacío, balanceándose la calma
y más allá, en la ventana, los veo:
bailan,
bailan frente a espejos
y en cada reflejo me devuelven la mirada
y ven en mí
un sentimiento ambiguo

2.
aquél será recordado
como el año que perdí el equilibrio
mi casa era una cornisa
en donde tenía que elegir:
a mi izquierda, una cama hecha de rocas
a mi derecha, el abismo

3.
la única manera era frenar,
bajar la velocidad a cero
poner un pie delante de otro, con calma,
sin dejar espacio
observar a ambos lados
y contar
tres veces
cuatro veces
cinco veces

4.
me obligo a repetir el proceso
me obligo a ver cosas que se mueven
para ver si puedo corregir
el desencanto

5.
con los pies al vacío, balanceándose la calma
y más allá, en la ventana, los veo:
se ríen, con sus caras enteras
vestidos y completos
yo en cambio
me quedo adentro
no me puedo mantener en pie
tampoco puedo quedarme acostada
hay un espacio listo
libre de movimiento
un espacio entre capas
lo creé yo
tiene mi forma y mi tamaño

no sé si voy a poder entrar.

6.
me obligo a ver cosas que se mueven
para ver si puedo
saltarlas
como a un tren en movimiento

y no sé si voy a poder entrar.